Un nuevo «incidente grave» en el Zambrana se salda con una agresión a otros dos vigilantes de seguridad

El Norte de Castilla. Una nueva agresión registrada en la tarde del martes en el centro de menores Zambrana se ha saldado con otros dos trabajadores de seguridad trasladados al hospital, según denuncian fuentes del centro. Los afectados sufrieron heridas de carácter leve y fueron atendidos de las contusiones en un hospital para la elaboración de los correspondientes partes de lesiones.

La agresión, que califican de «incidente grave» sin que llegara a ser un motín, se produjo después de que uno de los menores adoptara una actitud violenta tras negarse a hacer deporte. Ante la negativa, le ordenaron que se retirara a la unidad, donde golpeó a los vigilantes, que lo contuvieron y lograron que el resto de usuarios, que acudieron a ver qué ocurría, se recluyeran en las habitaciones, evitando así que la situación se descontrolara y se produjera un nuevo motín, como el que tuvo lugar hace un mes, en un comedor de la unidad 4.

Entonces resultaron heridos otros dos vigilantes -de reciente ingreso- durante un motín desencadenado a raíz de una pelea entre dos internos a la hora de la cena, en el que lanzaron platos y vasos contra el personal de seguridad. Ambos tuvieron que ser atendidos en el hospital, donde posteriormente recibieron el alta.

Solo cuatro días después, el sábado 8 de agosto, una de las coordinadoras fue víctima de un intento de agresión con una barra de metal que se desprendió de una puerta que da acceso a la zona de baños, después de que un interno propinara una patada. El episodio, que tuvo lugar en la unidad 1, se sumó así al motín ocurrido cuatro días antes dentro de una sucesión de incidentes que llevó a los trabajadores a denunciar públicamente la situación existente en las instalaciones.

Este nuevo incidente ha tenido lugar una semana después de la visita al recurso del vicepresidente de la Junta y consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, Carlos Pollán, que se reunió con la dirección del centro para conocer «de primera mano» la situación. Entonces ya avanzó que una de las cuestiones abordadas durante aquel encuentro fue un posible refuerzo del personal de seguridad. Durante aquella visita, Pollán vinculó también los problemas registrados en las instalaciones con un cambio en el perfil de los internos por la «delincuencia importada» y el auge de las bandas latinas.

La plantilla desvincula este episodio de las bandas latinas a las que Pollán achacó la conflictividad del centro

Una explicación que cuestionan ahora fuentes de la plantilla , precisamente por las características del último incidente. Los trabajadores inciden en que la agresión de este martes se produjo en una unidad que no estaba considerada conflictiva y en la que, aseguran, tampoco existen problemas relacionados con bandas latinas. «Se desmonta un poco la teoría de que el problema eran las bandas latinas», sostienen, al considerar que este nuevo episodio evidencia que la conflictividad no se circunscribe únicamente a los módulos donde se concentran esos perfiles.

Pollán aseguró también durante su visita su disposición a reunirse con los representantes de los trabajadores para abordar la situación del Zambrana. Una cuestión que ha generado ahora críticas desde UGT, cuyos representantes señalan que desde la Consejería no han dado respuesta ni al comité de empresa ni al propio sindicato. Si se reunirán con los representantes de CCOO, que han anunciado un encuentro con el vicepresidente que tendrá lugar este último viernes. Desde la Consejería de Desregulación y Familia aclaran que está previsto trasladar respuesta al sindicato este jueves, pues no ha sido hasta este miércoles cuando la solicitud de la citada reunión «ha entrado en el área del Consejero».

Desde UGT, denuncian, además, retrasos en el pago de las nóminas respecto a los plazos habituales, puesto que según convenio la adjudicataria tienen hasta el día 5 para abonarlas. Una acción que desde el sindicato vinculan con una presión o castigo por las filtraciones de las últimas semanas en torno los episodios violentos sufridos por la plantilla.