Seid Visin denunció episodios racistas en una carta previa a quitarse la vida

Marca.- El joven escribió una carta en 2019 en la que denunciaba el infierno por que el que estaba pasando

Seid Visin murió el viernes 4 de junio a los 20 años. Un joven deportista que había jugado en las categorías inferiores del Milan, donde coincidió con Donnarumma, en el Benvento. Su muerte no fue causada por un accidente o por una enfermedad. El joven se quitó la vida porque no podía soportar más los episodios de racismo que padecía en su vida.

La psicóloga del Seid Visin ha publicado una carta escrita por el joven en 2019 en la que relata los episodios de racismo que padecía. “Donde quiera que vaya, donde sea que esté, donde sea que esté, siento sobre mis hombros, como una piedra, el peso de las miradas escépticas, prejuiciosas, disgustadas y asustadas de la gente”, aseguraba.

Donnarumma quedó impactado por el suceso y se despidió de excompañero a través de las redes sociales: “Conocí a Seid nada más llegar a Milán, vivíamos juntos en un internado, han pasado algunos años pero no puedo y no quiero olvidar esa increíble sonrisa suya, esa alegría de vivir. Era un amigo, un chico como yo”.

Seid Visin, de origen etíope, explicaba en su carta cómo todo se dio la vuelta de repente: “No soy un inmigrante. Fui adoptado cuando era pequeño. Antes de este gran flujo migratorio recuerdo con un poco de arrogancia que todos me querían. Parece que todo se ha puesto del revés. Hace unos meses logré encontrar un trabajo que tuve que dejar porque demasiadas personas, en su mayoría ancianos, se negaban a ser atendidas por mí y, como si eso fuera poco, como si no me sintiera ya incómodo, me señalaron también la responsabilidad del hecho de que muchos jóvenes italianos (blancos) no encontraran trabajo “.

“Cuando estaba con mis amigos hacían bromas de mal gusto sobre negros e inmigrantes. Para enfatizar que yo no era de esos, que no era un inmigrante, sino el lo único que se destacó fue el miedo. Veía el odio en los ojos de la gente hacia los inmigrantes, el miedo al desprecio que sentía en la boca de la gente”.

“Quiero suplicar por compasión, pero solo para recordarme que la incomodidad y el sufrimiento que estoy experimentando son una gota de agua frente al océano de sufrimiento que esas personas de marcada y vigorosa dignidad están experimentando, quienes prefieren morir en lugar de llevar una existencia en la miseria y el infierno “.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *