Brutal paliza a un chico al salir de una discoteca de Málaga al grito de «antifascista»
Diario Sur.- Un chico recibió la pasada madrugada del sábado una paliza al salir de la discoteca BRO, ubicada en el distrito Cruz de Humilladero. Dos hombres de identidad aún desconocida lo asaltaron y le propinaron múltiples golpes en la cara mientras lo estrangulaban y le preguntaban «¿Tú eres antifascista verdad?». Pablo Romero, la víctima, aclara que al salir de la discoteca, sin haber tenido dentro un roce o altercado con nadie, se alejó de la puerta para orinar en un descampado que hay junto al local. Allí estos sujetos se dirigieron hacia él y ni siquiera pudo defenderse. Le golpearon para tirarlo al suelo y ahí empezó la violenta agresión.Síguenos en WhatsaApp. Entra en el canal de SUR y activa las alertas
Uno de ellos, siempre según el relato de la víctima, se dedicó mayormente a retenerlo, mientras el otro se ensañaba con su rostro. Los codazos y puñetazos que recibió en la cabeza dejaron a Pablo prácticamente noqueado. «No los conozco de nada, ni siquiera recuerdo con exactitud todo lo que pasó. Solo sé que estaba orinando y cuando me quise dar cuenta ya estaba en el suelo», relata aún consternada la víctima. A forma de trofeo personal Pablo también recuerda que entre golpe y golpe, el hombre que lo sujetaba sacó su teléfono móvil y le hizo una fotografía.
Tras la agresión el dúo huyó en un Renault Clio blanco del que ni la víctima ni los presentes pudieron ver la matrícula. La víctima intentó llamar a emergencias y a la policía para solicitar asistencia, pero le comunicaron que tenía que acudir él mismo. Por lo que Pablo decidió ir con sus propios medios al centro de salud de Cruz de Humilladero. «Aún mareado, sangrando y recuperándome de la pesadilla que acababa de vivir, tuve que ir andando porque no mandaban a nadie para que me ayudara», cuenta Pablo con pesar. Allí le comunicaron que no tenía nada roto, pero que sufría hematomas e inflamación en rostro y garganta, además de un derrame ocular. Este último problema de salud se complicó y tuvo que volver a acudir a urgencias unas horas después.
Al día siguiente acudió a la Comisaría de la Policía Nacional a poner la denuncia. La investigación policial sobre este caso avanza rápido y las autoridades ya manejan posibles sospechosos que encajan con la descripción de la víctima y con delitos similares. La víctima no ha querido compartir más detalles sobre los sospechosos a petición de la policía para evitar interferir con la investigación en curso.
Pablo, debido al dolor y frustración que sentía por la situación, decidió que la mejor forma de sobrellevarlo era difundir el estado de su rostro en redes. En su cuenta de Instagram publicó una fotografía que llevaba un mensaje claro escrito en la descripción: «Difundid mi rostro para que no se olvide lo que hace el odio». Esta publicación ha sido compartida ya más de 1.600 veces y sigue sumando.

