Apuntes cívicos

APUNTES CÍVICOS Nº 1. La Tolerancia consiste en el respeto, la aceptación y el aprecio de la rica diversidad de las culturas de nuestro mun­do, de nuestras formas de expresión y maneras distintas de manifestar nuestra condición humana. No confundir con permisividad de la injusticia social. Intolerancia es aquel acto o conjunto de actos o manifestaciones que expresan el irrespeto, rechazo o desprecio de la dignidad, características, conviccio­nes u opiniones de los seres humanos por ser diferentes o contrarias. Puede manifestarse como marginación y exclusión de la participación en cualquier ámbito de la vida pública o privada de grupos en condi­ciones de vulnerabilidad o como violencia contra ellos.

APUNTES CÍVICOS Nº 2.  La conexión entre el discurso de intolerancia y los crímenes de odio es evidente al consolidar un clima que legitima la violencia y el delito hacia inmigrantes, judíos, homosexuales, musulmanes, gitanos, afro-descendientes, defensores de los derechos de las minorías y de todo ser humano que no encaje en la perspectiva de negación del diferente, ya sea identitaria etnocéntrica, supremacista o “aria”. También crea un clima constante de victimismo…., de difusión de prejuicios y de ataque a valores democráticos que ha llevado a responder con la realización de campañas democráticas como “No Hate speech“(No al discurso de odio) y “Tolerance trumps hate” (La Tolerancia triunfa frente al odio).

APUNTES CÍVICOS Nº 3.  En los dos últimos años, hemos avanzado significativamente en España y Europa (Registro estadístico, Protocolo para fuerzas de seguridad, Fiscalías de delitos de odio, Estatuto de la víctima del delito, Consejo de Victimas, Día Europeo por su memoria..), por consiguiente y para seguir avanzando en la convivencia y protección de todas las personas, es necesaria una Ley Integral contra los Delitos de Odio que desde perspectivas educativas y preventivas de criminalidad y con una respuesta seria victimológica, consolide lo realizado y profundice incorporando responsabilidades humanitarias y líneas estratégicas de intervención contra esta lacra de la humanidad.

APUNTES CÍVICOS Nº 4.  Si la víctima del delito ha sido hasta ahora la gran olvidada en el proceso penal, la víctima del crimen de odio además ha padecido invisibilidad, se le ha considerado “sin valor” y ha vivido su condición de víctima en la monotonía del desprecio e indiferencia. Inmigrantes, negros, personas sin hogar, gitanos, homosexuales y el conjunto de los LGTB, punkis y alternativos, judíos y musulmanes, y un largo carrusel donde su diversidad se convierte en estigma para quien hace de la intolerancia criminal su razón de ser.

APUNTES CÍVICOS Nº5. La referencia a la Dignidad Humana está omnipresente en todos los instrumentos internacionales de los derechos humanos aprobados tras concluir la II Guerra Mundial y el horror del Holocausto. Mencionada en el preámbulo y en el artículo 1º de la Declaración Universal de Derechos Humanos, también de forma explicita en el artículo 10º de la Constitución Española, en el artículo 1º de la Constitución Alemana, en el primer capítulo de la Carta Europea de los derechos Humanos… y así sucesivamente en todo el ordenamiento jurídico internacional con orientación democrática.

 

 

APUNTES CÍVICOS Nº6. El discurso de odio precede al delito, al igual que la propaganda precede a la acción. Los numerosos asesinatos monitorizados desde la muerte de Lucrecia Pérez (1992), los miles de delitos de odio registrados desde comienzos de los años 90, ni se deben, ni se pueden interpretar como meros episodios aislados, al márgen de un contexto de clima social de intolerancia hacia personas diferentes a las que niega; un contexto alimentado por un discurso de odio que alienta la estigmatización, exclusión, hostilidad, fanatismo, agresividad y violencia contra el “otro”, el distinto, hacia colectivos vulnerables y personas en riesgo. El discurso de odio pretende suspender derechos y libertades como el derecho a vivir sin ningún tipo de miedo o intimidación, el derecho a la dignidad, tanto individual como colectiva, el derecho a la igualdad de trato sin ningún tipo de discriminación o marginación, en definitiva, el derecho a ser iguales en tener derechos.