Una joven denuncia haber sufrido transfobia en un instituto público: “Lo que deberías hacer es morirte”

Fuente: La Voz del Sur
Fecha: 28706/2018

Daniella, con 22 años de edad, relata a lavozdelsur.es el infierno que vivió en un centro educativo de Jerez que le llevó abandonar la Secundaria al padecer ansiedad y depresión

“Yo hablé con la directora, me dijo que me entendía, que su hijo era homosexual. Pero le di a entender que yo no era homosexual, que yo lo que quería era cambiar mi identidad de género. Me dijo que lo comprendía, pero que ya había hablado con los niños que me insultaban…”, expresa Daniella (Jerez, 1996), una joven transgénero que cuando tenía 15 años de edad, quiso abandonar la Secundaria por los continuos episodios de transfobia que sufrió en el instituto. “Pero los insultos nunca se fueron. No tomaron ningún tipo de medida. Ni protocolo ni nada”, continua.

 Andalucía es, junto con Cataluña, una de las comunidades pioneras en Europa en desarrollar una Ley para garantizar los derechos del colectivo LGTBI, después de que el Parlamento andaluz aprobase la propuesta el pasado diciembre de 2017, en la que se recogen sanciones con multas desde los 6.000 hasta los 12.000 euros en casos de delitos de odio o discriminación hacia las personas gais, lesbianas, trans, bisexuales o intersexuales. No obstante, en el BOJA número 96 de 21 de mayo de 2015 la Junta de Andalucía ya amparaba un protocolo de actuación sobre identidad de género en el sistema educativo andaluz. Medida que, según denuncia Daniella, todavía no se implanta de manera rigurosa en los centros educativos de la comunidad.
 “Me consta que el año pasado una chica transgénero también se tuvo que ir de este mismo centro por los mismos motivos, agobiada por recibir tantos insultos”. destaca la joven jerezana. Daniella cuenta que cuando pidió ayuda a la directora del centro o al orientador, ambos le dieron la espalda. Es más, después de repetir 1º y 2º de la ESO, por vivir agobiada —ya que cuando estuvo en Primaria consiguió saltarse un curso porque es probable que sea una chica con Altas Capacidades— tomó la opción de no hacer nada y de faltar a clase todas las veces que fuera posible para no escuchar los insultos tránsfobos que recibía a diario: “Tú nunca vas a ser una mujer”, “Tú eres el típico maricón”, “Has faltado porque te has puesto con la regla”…
Ella quería abandonar el instituto, pero como no la dejaban, terminaron echándola del centro: “Me llamó el orientador para que firmara un papel. Yo lo iba a leer, pero él me dijo que no hacía falta, que era para que me pasaran a las clases de diversificación. Pero en cuanto lo firmé, me dijo: Puedes coger tus cosas, llamar a tu madre, y no volver más al instituto. Él nunca llegó a interesarse por mi ni a preocuparse por cómo estaba”. Daniella vivió un auténtico infierno. Cayó en depresión, y a día de hoy todavía sufre ansiedad. Su madre, la cual ha sido testigo de cómo han vejado a su hija por la calle —”una vez me dijeron delante de ella: Maricón, lo que deberías hacer es morirte”—, también ha sufrido depresión al ver que su hija no salía ni se relacionaba. “Ella se ponía peor de lo que yo estaba”.

Su madre la aceptó desde que ella, a los cinco años de edad, le dijese que “era más una niña que un niño”. “Toda mi familia me veía jugar con muñecas, siempre me he juntado más con niñas y me decían: No juegues con muñecas que es de mariquita”. Ella, lo primero que le contestó a su pequeña era “que por ahora me tendría que quedar en un cuerpo de un hombre porque era lo que me había tocado”. La familia materna no la rechazó, pero su padre y la familia de este niegan la identidad de género que ella ha escogido. “Llevo sin hablar con mi padre unos 12 años…”.

Pero en su familia paterna, Daniella tiene un apoyo fundamental, un tío transgénero que en la actualidad vive en Alemania, ya que es mitad español, mitad alemán. “Yo siempre le contaba mis cosas a él. Él siempre ha sido transgénero, y mi abuelo que es un poco homofóbico, él, cuando era lesbiana, cuando le veía con una mujer, la pegaba. Él ha sufrido palizas desde chico”, cuenta. En la actualidad, Daniella está cursando la ESO para adultos y piensa seguir con sus estudios en la Escuela de Arte de Jerez, en el Grado de Diseño de Moda. Pero confiesa que siempre ha soñado con subirse a un escenario y cantar.

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