Un arcoíris de luz como solución a los ataques homófobos a una escultura en Polonia

Fuente: El País
Fecha: 18/06/2018

La obra situada en Varsovia sufría continuos actos vandálicos

El arcoíris de la plaza San Salvador, en el barrio más joven de Varsovia (Polonia), ya no se puede quemar. La escultura llamada Tęcza llegó al lugar en el verano de 2012 sin intención expresa de revindicar los derechos LGTBI+. Desapareció en 2015 al sufrir continuos actos vandálicos por parte de grupos de extrema derecha. Acaba de resucitar en la pequeña rotonda en la que fue concebida, ahora sí, como símbolo de la diversidad sexual. Regresa hecha de materiales indestructibles: agua, luz y tolerancia.

Desde la terraza de Charlotte, una vinatería de moda en la capital polaca, volvió a observarse el arcoíris durante la marcha del Orgullo Gay celebrado en la ciudad el 9 de junio. Siempre había compartido espacio con la iglesia de San Salvador, el templo católico que da nombre a la plaza y que los nazis intentaron varias veces derribar sin éxito durante la Segunda Guerra Mundial. La colorida escultura, que antes estaba hecha de un puñado de flores de plástico enrolladas sobre una estructura metálica, también ha sobrevivido para dar testimonio del conflicto entre los valores tradicionales y la emergente modernidad de la ciudad.

El tuitero mexicano @Angelbaga87 ha contado la historia mostrando este viernes el antes y después de la obra. Su mensaje ha generado más de 60.000 “me gusta” en menos de tres días de publicación.

Como el mexicano menciona en su tuit, se concibió como un símbolo para la diversidad, pero en ningún caso hacía referencia específica a los derechos LGTBI+. Así lo confirmo su autora, la artista Julita Wójcik, a TIME en 2015, cuando vio cómo su creación tuvo que ser retirada.

“Nos costó mucho que el alcalde, conservador, nos diera permiso para crear la instalación esa noche, pero ya estamos planeando llevarla a otras ciudades polacas en las próximas semanas y que regrese a Varsovia en breve. Habrá elecciones en la ciudad el próximo octubre y quizá la situación cambie por completo”, comenta a Verne Julia Maciocha, portavoz de la Fundación por la Igualdad, una de las asociaciones que han logrado revivir el monumento, con la ayuda de una marca de helados.

De Bruselas a Varsovia

Julita Wójcik construyó en 2010 un primer arcoíris en un monasterio del Parque Nacional de Wigry, al noreste del país. El segundo de ellos llegó un año después y se colocó en Bruselas para conmemorar la presidencia de Polonia en la Unión Europea. En este vídeo puede verse su proceso de construcción.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *