Seis de cada diez gitanos no terminan los estudios obligatorios

Zamora24horas.- Actualmente, la población gitana española oscila entre las 725.000 y las 750.000 personas, según la Estrategia Nacional para la Inclusión Social de la Población Gitana en España 2012-2020, publicada en 2014 por el entonces Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Se trata de la comunidad más grande en Europa, tras la rumana, pero aun así “es la más desconocida a ojos de la sociedad”, alerta Eva Bretones, profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, y este desconocimiento causa muchos «prejuicios y estereotipos», añade. En este marco, ¿qué papel desempeñan la educación y los maestros?

Según El alumnado gitano en secundaria: un estudio comparado realizado por la Fundación Secretariado Gitano en 2013, la escolarización de los niños gitanos en primaria está prácticamente normalizada, pero la brecha educativa se refleja a la hora de acceder a secundaria. El 64 % de los alumnos gitanos no acaba los estudios obligatorios, frente al 13 % del conjunto de alumnos.

De los 15 a los 16 años se produce un gran descenso en la escolarización. A los 15 años el 86,3 % de los alumnos gitanos está escolarizado (respecto al 97,9 % del conjunto de la población) y a los 16 años la cifra disminuye al 55,5 % (mientras que para el conjunto de los alumnos es del 93,5 %). El curso con más abandono es segundo de ESO y la edad en que más estudiantes gitanos abandonan la escuela es los 16 años.

¿Cómo abordan los profesores las dificultades de participación escolar del pueblo gitano?

Para Bretones, que también es investigadora del grupo de investigación Laboratorio de Educación Social (LES) de la UOC, una de las claves del éxito radica en “atender e incorporar la diversidad cultural” a los proyectos educativos. Esto implica “cuestionar nuestros referentes culturales, porque solo así es posible que el otro pueda pasar a ser un nosotros”, explica la experta.

Sin embargo, reconoce que “la comprensión de la diversidad cultural no es un acto espontáneo, sino un acto de responsabilidad que requiere un esfuerzo por parte de los profesionales”. Un esfuerzo que pasa “necesariamente por el análisis de las prácticas profesionales”, añade Bretones. Para la profesora de la UOC, “un abordaje atento a la complejidad de los fenómenos educativos implica aprehender y analizar las acciones profesionales como fenómenos vinculados a cuestiones sociales y culturales. Esta es una de las piezas en el abordaje de la participación escolar del pueblo gitano”, concluye.

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