«Por mí y por todos mis compañeros», así se fomenta las relaciones entre iguales en el patio de colegio

ABC.- Iván Rodríguez, premio CEU Ángel Herrera a la Innovación Pedagógica y Didáctica, asegura que el objetivo de esta iniciativa es que los estudiantes disfruten del juego y de las relaciones con sus iguales

«Por mí y por todos mis compañeros». Así se denomina el proyecto que ha implantado en sus patios el Colegio CEU Sanchinarro y que ha resultado reconocido con el Premio CEU Ángel Herrera a la Innovación Pedagógica y Didáctica. Según explica Iván Rodríguez, profesor de Secundaria en este centro, la iniciativa consiste en la planificación y estructuración visual, espacial y temporal de actividades y juegos tradicionales que, adaptados por niveles, se desarrollan durante el recreo, en los que se pone especial dedicación y cuidado a la inclusión de los alumnos con necesidades educativas especiales.

¿Cómo surge la idea de esta iniciativa?

Nace de la necesidad de dar una respuesta educativa ajustada a diferentes carencias de interacción y relación socioemocional que hemos detectado en el tiempo que los alumnos están en el patio. Desde el Departamento de Orientación nos planteamos la posibilidad de desarrollar una intervención dentro del entorno educativo y con un grupo heterogéneo compuesto por alumnos con necesidades educativas especiales y alumnos que no presentan alteraciones en su desarrollo, lo que permite, por una parte, la formalización de aprendizajes inclusivos, la coeducación en la diversidad de otros alumnos y la generalización de los aprendizajes dentro del contexto natural.

El programa de patios se realiza con la finalidad de que nuestro alumnado con T.E.A. (trastorno del espectro autista) y otras necesidades educativas especiales, se integren con su grupo de referencia en el momento del recreo y puedan disfrutar de la interacción con iguales, así como del juego de manera lúdica y que, a la vez, aprendan pautas y técnicas de interacción social adecuadas.

Se desarrolla en un contexto natural en el que tienen que desenvolverse y poner en marcha estrategias sociales y de juego trabajadas en el aula. Trabajamos con grupos pequeños de iguales, ya que es más fácil generar y promover aprendizajes significativos ayudándoles a favorecer y potenciar sus relaciones interpersonales.

El principal objetivo es que los alumnos disfruten del juego y de las relaciones con sus iguales. Así mismo, tratamos de potenciar con este programa un entorno funcional a todos nuestros alumnos, ya que la inactividad tiende a asociarse con el incremento de alteraciones conductuales y el aislamiento, procurando evitar así el juego repetitivo y en solitario, y los sitios fijos de permanencia y «desconexión» en el patio.

Está dirigido a todo el alumnado de nuestro colegio, con zonas específicas delimitadas, con apoyos visuales, por etapas, favoreciendo así la estructuración de los juegos y generando rutinas de actividad que favorecen la anticipación de estos, muy importante para nuestros alumnos con necesidades educativas espaciales.

¿Cuál es la finalidad del tiempo de recreo en los colegios?

Los espacios de recreo constituyen un tiempo de descanso y juego espontáneo, sin tanta carga curricular, en el que los alumnos mantienen interacciones sociales de manera natural.

Nuestro propósito es complementar esos momentos de descanso y juego con una propuesta lúdica integradora, persiguiendo generar inercias de interacción social autónomas que incluyan y necesiten de todos, así como crear espacios de socialización saludables, favoreciendo la inclusión e integración de todo el alumnado del centro.

«Por mí y por todos mis compañeros» es una herramienta educativa de interacción social muy potente que persigue la conciencia, sensibilidad e integración y que en pocas semanas desde su puesta en marcha está generando un entorno emocional muy acogedor a través del juego.

¿Se preocupan en exceso los padres por lo que hacen sus hijos en este espacio?

En muchas ocasiones, a través de tutorías, despedidas, agendas diarias…, las familias nos transmiten su preocupación por los momentos de patio, ya que constituyen periodos escolares menos estructurados en los que surgen diferentes necesidades y conflictos.

El colegio CEU San Pablo Sanchinarro es un centro preferente para la escolarización de alumnado con T.E.A (trastorno del espectro autista) y alumnos con diferentes necesidades educativas especiales y es notable también la preocupación de estas familias por los momentos de recreo y patio ya que son espacios y tiempos menos estructurados e hiper estimulantes (cargados de ruido, movimiento, contacto físico…) donde surgen las mayores necesidades derivadas de sus características individuales, a las que es importantísimo dar una respuesta educativa ajustada.

¿Cómo puede perjudicar a un alumno el patio?

Para la mayoría de nuestros alumnos el momento de patio es muy esperado, necesario y un medio imprescindible para que se desarrollen capacidades naturales de interacción social y liberación de tensiones asociadas a la carga curricular y a la exigencia académica del día a día. Sin embargo, para algunos alumnos, el momento de recreo constituye un escenario altamente estresante que genera rutinas emocionales y conductuales poco saludables, que derivan, por lo general, en trastornos psicosomáticos, tendencia al aislamiento, aparición de conductas auto estimulatorias…

Para nuestros alumnos con necesidades educativas especiales en particular, y para la totalidad de nuestros alumnos, el programa de patios, como herramienta de intervención pedagógica, nos brinda multitud de oportunidades para abordar y trabajar muchas de estas necesidades a través de los dos recursos más potentes capaces de generar y potenciar aprendizajes significativos: los iguales y el juego.

¿De qué manera cambia el uso del patio desde los primeros cursos a los superiores?

El juego y las interacciones sociales en las primeras etapas de infantil son más grupales y espontáneas, acogiendo a diferentes compañeros con necesidades educativas especiales de una manera muy natural. Si nos fijamos en las sucesivas etapas de Primaria podemos observar una progresiva reducción de los grupos de juego e interacción y una capacidad más selectiva para incluir a nuevos compañeros en su círculo más cercano.

En relación con las interacciones libres y espontáneas, los juegos se van concretando y especializando en temáticas específicas concretas. En cursos sucesivos las diferencias a nivel de interacción social e intereses se van haciendo más palpables y tangibles siendo más difícil la integración de los alumnos con necesidades, donde dichas interacciones están basadas más en la sobreprotección y cuidado que en relaciones de igualdad y amistad.

¿Son los docentes, en general, conscientes de todo lo que implica este momento de juego?

Nuestro colegio es un centro relativamente nuevo y contamos con un equipo de profesores, especialistas, técnicos, personal de administración y servicios y monitores relativamente joven, muy comprometido con la labor de inclusión y socialización de todos nuestros alumnos.

El proyecto CEU Patios «Por mí y por todos mis compañeros» potencia esta labor de integración y socialización, creando espacios y entornos emocionalmente saludables también durante los momentos de recreo. Un objetivo fundamental consiste en cambiar el rol de los profesores encargados de patio, pasando de la supervisión y cuidado del bienestar general, a transformarse en agentes dinámicos y activos facilitando y potenciando las interacciones sociales a través de las actividades propuestas de juego.

Otro de los objetivos es aprovechar y utilizar los momentos de juego como herramienta de intervención educativa individualizada en donde los encargados de las zonas de juego facilitan, al departamento de orientación y a los tutores de los alumnos, información de gran interés acerca del desarrollo evolutivo de los alumnos en procesos de interacción natural.

Durante la puesta en marcha del programa hemos podido ir observando cómo cuando los encargados de patio, profesores, técnicos… dinamizan y se «meten» de lleno en el juego, se producen una serie de interacciones sociales y emocionales espontáneas muy potentes, a través de la acción, y que, de una forma muy natural, estamos siendo capaces de ajustar la respuesta educativa a diferentes necesidades de interacción y socialización (siempre ajustada a las características y necesidades de cada alumno).

¿Se debería implantar este proyecto de innovación pedagógica en todos los colegios?

En nuestra opinión, y tras la puesta en marcha del programa, creemos que iniciativas como esta vienen a cubrir una serie de necesidades y carencias muy importantes de los alumnos, aportando, a través del juego, valores muy necesarios con relación a la socialización, la integración y la inclusión.

«Por mi y por todos mis compañeros» quiere resaltar la importancia del juego como metodología de intervención, donde los alumnos son capaces de desarrollar habilidades cognitivas, motrices, sensoriales, emocionales, sociales, afectivas, lingüísticas y comunicativas de una manera espontánea y natural. Invertir en juego es invertir en inclusión, pensar en el juego como herramienta educativa es una apuesta segura que favorece y potencia las interacciones sociales.

Somos un colegio muy grande, con casi dos mil alumnos y hemos empezado a generar unas inercias y unas dinámicas de relación social muy positivas durante los momentos de patio que creemos sería muy buena idea exportar al resto de colegios, apostando por la inclusión, normalización y el juego como herramientas naturales de intervención educativa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *