“¡Mi hija quiere ser futbolista!”

El Mundo.- De acuerdo, pero no habrá coches superdeportivos ni verás por ningún lado cifras astronómicas que la convertirían en una de las mejor pagadas del mundo. Tampoco la verás, al menos de momento, firmando autógrafos, ni en fiestas estrafalarias. Tal vez hasta te librarás de otras excentricidades, como los singulares cortes de pelo a que nos tienen acostumbrados los astros del fútbol masculino. Pero una cosa es segura: será capaz de llegar tan lejos como cualquiera de esos que se miden en diamantes y ceros en sus cuentas bancarias.

El mundial de fútbol femenino 2019 está resultando histórico por el reconocimiento internacional. La sociedad, por fin, empieza a darle su sitio. Pero el perfil de sus jugadoras es bien distinto. Una de las pocas celebridades es Meghan Rapinoe, que se permite dirigirse despectivamente a Donald Trump y lucir un cabello corto y rosado. “No iré a la jodida Casa Blanca”, dijo en la previa del partido contra España. Pero aunque en ocasiones exhiba modales de estrella, no tiene más pretensión que aprovechar este momento exultante para alzar su voz en la lucha por los derechos de los homosexuales y manifestarse contra la homofobia, el sexismo y el machismo que encuentra en el universo futbolero. “Me motiva la gente como yo, que lucha por las mismas cosas”, afirma jactándose de ser gay en el Mundial durante el Mes del Orgullo.

Aparte de Rapinoe, ¿alguien puede mencionar a alguna otra jugadora? Es lo que ocurre cuando se compite sin más avales que el entusiasmo y el esfuerzo. La goleadora brasileña Martha Viera da Silva no pudo expresarlo mejor cuando se dirigió, con lágrimas en los ojos, a las futuras futbolistas después de ser eliminada de su quinto mundial: “El fútbol femenino depende de ustedes para sobrevivir. Piensen en eso, valoren más. Lloren al principio para sonreír al final”.

El fútbol femenino avanza a pesar de sus estereotipos, sospechas de falta de feminidad o acusaciones de homosexualidad. En España también está progresando con decisión y arrojo, aportando razones para sumarse al deporte rey con todos los derechos. Además, ha hecho historia en la televisión reuniendo a más de un millón de espectadores en ese partido en el que las españolas perdieron contra EEUU. ¿Esto suficiente para lograr la misma consideración que sus colegas masculinos? ¿Significa que se han ganado también el fervor de las marcas?

 Según ha explicado Nathalie Rozborski, experta en marcas, aún no se puede hablar más que de esa fase de pruebas en la que todo está por demostrar, tanto desde el punto de vista técnico como deportivo. Más vale, dice, que no perdamos el sentido de la realidad mientras los equipos no alcancen la excelencia en sus resultados. Es lo único que importa para despertar el interés de las marcas y ganar más visibilidad, apoyo y repercusión.

El presidente de la Real Federación Española de FútbolLuis Rubiales, ha declarado su apuesta por la mujer y destinará 20 millones de euros al fútbol femenino para la temporada 2019/2020. Se retransmitirán en directo todos los partidos de primera división y al menos tres de segunda. Definitivamente, el fútbol ha dejado de ser cosa de hombres. En las últimas encuestas, cada vez son más las niñas que declaran que sueñan solo con ser futbolistas y, sin duda, es el mejor momento.

Pero si tu hija te anuncia que quiere dedicarse al balón , el camino va a ser largo y duro. Nos quedamos con el mensaje de Ada Hegerberg, primera mujer galardonada con el Balón de Oro, en la recién creada categoría femenina: “Creed en vosotras”. ¿Será suficiente?

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