«Más que una finca, aquello es una carnicería»

Canarias.7.- «Más que una finca, aquello parece una carnicería». Así de gráfica fue la primera impresión que dijeron llevarse ayer los agentes de la Policía Local de Ingenio que accedieron a una explotación situada en Los Moriscos, por el llamado Camino de los Benítez. Caballos, cochinos, cabras, perros y gatos en los huesos. Un sol que rajaba las piedras y ni un bebedero con agua.

Tampoco muchos de ellos tenían comida a su alcance. Ovejas y otros animales muertos, tirados en el suelo o metidos en contenedores. Perros abandonados y hambrientos que se comían sus restos. No tenían otra cosa. Era la finca de los horrores.

La operación fue coordinada por la Concejalía de Salud Pública, que gestiona la concejala Minerva Artiles, y entre sus actores tuvo a la Policía Local del municipio y a la Asociación Animalista de la Villa de Ingenio, que fue la que dio parte de lo que estaba sucediendo tras recibir un aviso. Las diligencias policiales ya están instruidas y le atribuyen al dueño de la explotación dos delitos, uno de maltrato animal y otro contra la salud pública. Hoy está citado para que comparezca ante la Policía Local de Ingenio, donde se le dará la posibilidad de que preste declaración, en calidad, eso sí, de detenido.

Ayer por la tarde, y en presencia del veterinario del Ayuntamiento, se procedió al rescate de los animales que estaban en peor estado, de los que se han hecho cargo una protectora y el CETA del municipio, que está gestionado por convenio con voluntarios de la Asociación Animalista Villa de Ingenio. La propia concejala quiso estar presente durante el dispositivo. La obligación de acudir a un pleno municipal le impidió estar hasta que se dio por culminado. También estuvo el dueño de la finca.

Desde el Ayuntamiento se puso énfasis en la diligencia de los agentes de la Policía Local, que se implicaron en la investigación para dar con el propietario de la explotación, al que tampoco conocían los vecinos de la zona. Según fuentes policiales, entre los animales desnutridos o en mal estado había 2 caballos, 4 perros, 20 cabras y 40 ovejas.

La presidenta en funciones de la Asociación Animalista Villa de Ingenio, que prefiere no revelar su nombre, no daba crédito. «Jamás había visto lo que vi aquí», confesaba nada más salir de la finca. Con ellos se llevaron un conejo, varias gallinas, ocho perros y un cochino, los que estaban en peor estado. Los otros se quedaron en la explotación, pero confían en que el seguimiento policial garantice que a partir de ahora sean mejor atendidos.

No se atreven a contar los cadáveres que había. «Había montón, repartidos por toda la finca, perros, gatos, ovejas, y hasta la cabeza de un caballo», sostiene esta testigo. La operación de rescate fue ardua. Duró prácticamente toda la tarde. También estuvo con ellos la Policía Local.

Podridos al sol

Fuentes policiales sostienen que era tal el abandono del propietario que no solo no cuidaba como era debido a los animales vivos que tenía a su cargo, sino que a los que se iban muriendo ni se molestaba en retirarlos, como obliga la ley, ni los llevaba ante un gestor autorizado. Dejaba que se pudrieran al sol, cuando no servían de alimento para otros animales. A otros los metía en contenedores, donde se los encontraron ayer los agentes y los voluntarios de las protectoras.

Las instalaciones tampoco se hallan en buenas condiciones ni los habitáculos en los que están encerrados los animales, sin limpiar y plagados de excrementos. La mayoría no contaba con un techo del que protegerse del sol.

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