Investigan una violación múltiple de cuatro menores a una chica de 15 años en Alicante

El Mundo.- Denuncia que grabaron la agresión con el móvil y que le pidieron dinero para no difundirla en el colegio. La chica intentó irse pero, según la denuncia, la golpearon y la intimidaron.

Por segunda vez en dos meses, la Guardia Civil de Alicante ha tenido que enfrentarse a una violación múltiple con lugares comunes a la registrada a principios de año –cuando detuvo a cuatro jóvenes por agredir sexualmente a una chica de 19 años en Callosa d’En Sarrià tras drogarla y después grabarlo en vídeo– pero con una particularidad: la víctima y los presuntos agresores son menores.

Según ha podido saber EL MUNDO, cuatro chicos violaron a la menor y, según su relato de los hechos, también grabaron con un móvil la agresión a la que la sometieron en una zona alejada del núcleo urbano. Después, la amenazaron con difundir el vídeo si no les pagaba una cantidad de dinero. Le pidieron 50 euros. La agresión se produjo el verano pasado en un municipio de la Marina Alta pero la víctima no se había decidido a denunciar hasta ahora. Al parecer, tenía miedo. Los denunciados son de nacionalidad marroquí y la víctima es española.

Según fuentes próximas a la investigación, fue una noche del pasado verano cuando la chica y una amiga se encontraron con los cuatro jóvenes que, según las pesquisas, estudian en el mismo centro. Charlaron y pasaron juntos unas horas sin que hasta ese momento se registrara ningún comportamiento atípico. Según las pesquisas, las cosas cambiaron cuando la víctima se quedó con ellos a solas. En un momento determinado su amiga se fue y ella se quedó un rato más. Cuando quiso irse, no la dejaron y la condujeron a una zona apartada.

Según su testimonio, la agarraron con fuerza y emplearon la violencia para retenerla. Le dieron algunos golpes para intimidarla. Ella tuvo miedo y decidió no intentar escapar ante la superioridad física y numérica de sus agresores. Todos la agredieron sexualmente tras desnudarla, tal como recoge la denuncia. Una vez que acabaron, uno de los presuntos agresores le enseñó un vídeo que había grabado de la violación y le pidió dinero para no difundirlo en el instituto. La chica no accedió a dárselo. Pese a no haber pagado la cantidad que le pedían esas imágenes nunca se difundieron.

Los cuatro jóvenes se marcharon del lugar en el que la víctima asegura que la violaron y, tras recuperar su ropa y vestirse, ella se fue a su casa y no contó a sus padres lo que había sucedido. Lo ha hecho ahora, al parecer, sobrepasada por la situación y consciente de que fue víctima de una agresión sexual. El asunto quedará en manos de la Fiscalía de Menores dadas las edades de los agresores y de la víctima.

Los móviles de los supuestos agresores están en manos de los investigadores, que los someterán a un análisis para ver si todavía conservan las imágenes que vio la denunciante una vez que se consumó la violación que asegura que sucedió . La agresión que ha dado a conocer la menor guarda ciertas similitudes con la que denunció la otra joven en Callosa d’En Sarrià la pasada noche de Fin de Año.

En aquella situación fueron la madre y la hermana de uno de los agresores quienes los sorprendieron abusando sexualmente de la víctima en el sótano de una casa familiar en el pueblo, donde habían recalado tras pasar una noche de fiesta en el vecino Benidorm. En ese momento, la Guardia Civil pudo recuperar de inmediato los teléfonos móviles y conservar la grabación puesto que cuando acudieron al lugar de los hechos, tanto los chicos como la víctima todavía estaban allí. Fue precisamente el visionado de estas imágenes lo que precipitó la detención de los cuatro hombres y su posterior ingreso en prisión por un delito de agresión sexual.

Al igual que la joven de Callosa, la menor indicó a sus agresores que no quería mantener relaciones con ellos. En aquella ocasión, el vídeo fue crucial para evidenciar que la chica -en la medida de sus posibilidades ya que estaba bajo los efectos de alguna sustancia estupefaciente- intentaba zafarse de sus agresores como podía. Opuso una fuerte resistencia pero eso no impidió que la violación se consumara. Esto, unido a que los sorprendieran in fraganti, hizo que la juez no lo dudara y ordenara su ingreso en la cárcel, donde continúan a día de hoy.

De lo contrario habría sido la palabra de la joven contra la de ellos. De hecho, en esa grabación no se ve las caras de los agresores pero sí su ropa y ahí no había duda: coincidía con la que llevaban puesta el día de su arresto tras ser sorprendidos en el sótano. Las prendas de vestir se han enviado también al laboratorio para que se analicen y se busquen restos biológicos de los detenidos.

Esos resultados todavía no han llegado a las manos de la instructora. En este nuevo caso de presunta violación múltiple en la comarca de la Marina Alta, la existencia de ese vídeo que refiere la menor y con el que podrían haber estado intentado chantajearla sería clave para despejar cualquier tipo de duda acerca de su testimonio. Sin embargo, todavía es pronto para determinar si las imágenes están en el teléfono de uno de los menores denunciados o, por el contrario, las ha borrado en este tiempo. El testimonio de la chica, no obstante, es firme pues aunque han pasado ya varios meses de la supuesta violación ha dado detalles muy explícitos y no ha titubeado a la hora de contar lo que pasó.

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