“Es demasiado fea para ser violada”: el peor tópico machista entre Bolsonaro y las juezas italianas

El Español.- Feministas como Cristina Almeida o Irantzu Varela también han recibido este tipo de insultos machistas que culpan a las mujeres de haber sido violadas

“Demasiado masculina, fea y poco atractiva para ser violada”: esos son los argumentos con los que un tribunal de apelación de Ancona (Italia) ha anulado la condena a 5 y 3 años de cárcel de dos acusados de haber drogado y violado a una joven de 22 años. El veredicto ha indignado a todo el país y pronto el revuelo ha adquirido carácter internacional, y el Ministerio de Justicia de Italia ha asegurado que va a examinar la polémica sentencia, que segrega una doble mirada misógina: por una parte, asume que hay determinadas justificaciones para que una mujer sea violada; y, por otra, que una de ellas es su aspecto físico -para más inri, cuando la mujer sigue sometida a unos cánones de belleza mucho más estrictos y nocivos que los del hombre-.

No es la primera vez que la justicia -o el propio populacho- cuestiona vilmente a una presunta víctima. Del “¿cerró usted bien las piernas?” de la magistrada de Vitoria a los socialmente repetidos “pero mira cómo iba vestida”, o “había bebido”, o “a quién se le ocurre ir sola a esas horas”. Ahora una nueva ofensa machista llega a los juzgados: el insulto al físico. Ya se le ocurrió al presidente de Brasil, Bolsonaro, cuando aún no lo era. En 2003, el ultraderechista dijo a una diputada de izquierda -que lo acusaba de incentivar violaciones con su discurso del odio hacia las mujeres- que ella “no merecería ser violada”. Más tarde aclaró que no lo merecería porque “es muy mala y muy fea”.

En septiembre de 2018, una movilización feminista histórica -al grito de “Él no”- llenaba las calles de Brasil contra Bolsonaro, que una semana después sería elegido presidente. Ese mismo testimonio lo recoge la feminista inglesa Laura Bates en Sexismo cotidiano, un ensayo publicado por Capitán Swingen el que recopila más de 10.000 casos de machismo diario, desde el acoso laboral al menosprecio intelectual. En 2012, Bates fundó el proyecto Sexismo cotidiano, un análisis pionero de la misoginia moderna. Consistía, al principio, en una página web donde la gente podía compartir sus experiencias de sexismo diario: todas esas situaciones silenciadas y minusvaloradas por la lacra de la normalización.

La idea se acabó convirtiendo en un acontecimiento viral, atrayendo la atención de la prensa internacional y el apoyo de celebridades como Rose McGowanAmanda PalmerMara WilsonAshley JuddSimon Pegg y muchos otros. Hoy es una de las mayores historias de éxito de los medios de comunicación social en Internet: ya abraza nuevas sucursales en 25 países y le añade espuma y arrojo a esta tercera ola de feminismo. Ahí el comentario perverso que reveló una de las entrevistadas: “Con 11 años, durante una excursión del colegio, un compañero de clase declaró que de todas maneras nadie me violaría porque soy demasiado fea“.

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