«El profesor no sabe detectar situaciones de acoso escolar porque carece de formación»

ABC.- «El profesor no sabe detectar situaciones de acoso escolar porque carece de formación»

«El acoso escolar es, a mi juicio, el presagio de lo que va a ocurrir en un futuro en la sociedad. Estamos hablando de algo importante», ha asegurado este miércoles Leo Farache, director de Gestionando hijos, con motivo de la presentación del I Estudio sobre la percepción de la sociedad española sobre « bullying» en colaboración con la firma Totto.

El acoso escolar es, en la actualidad, una realidad silenciada. En España, 1 de cada 5 niños escolarizados son víctimas del acoso. Un dato preocupante que empeora con otro: solo el 15% de las víctimas se atreven a contárselo a familiares, profesores… «Faltan datos, sensibilidad y ganas de hacer cosas para afrontar y resolver este problema que no solo atañe a la comunidad educativa. También a empresas, familias, ámbito sanitario, etc.», ha alertado Carmen Cabestany, profesora secretaria de la asociación No Al Acoso Escolar (NACE), quien ha mostrado su satisfacción por este informe ya que ofrece datos muy alarmantes pero vitales para empezar a actuar.

Una de las conclusiones del estudio es que sólo 2 de cada 10 profesores se sienten preparados para resolver situaciones de acoso. «No es que los docentes quieran mirar para otro lado. Es que hay falta de formación», ha explicado Cabestany, quien ha recordado que en la carrera, nadie forma a los futuros docentes en este asunto y sí en otros, como en nuevas tecnologías. De ahí su falta de capacidad de actuación.

«Además, el acoso no se produce delante del maestro. Así que si no lo sabe detectar a tiempo e intervenir, no es porque no quiera sino porque el profesor no sabe», ha explicado.

Para los expertos, la formación es vital para acabar con este problema social y más teniendo en cuenta que 1 de cada 2 españoles ha presenciado alguna vez una situación de «bullying», una cifra que asciende a 8 de cada 10 en el caso de los jóvenes (18-24 años). Además, según el estudio, 1 de cada 3 jóvenes que ha presenciado un caso de acoso escolar se ha quedado al margen.

«A mi, muchas veces me comentan que en mi época había más acoso y no pasaba nada», ha comentado Farache. «Nos silenciaron», ha defendido con rotundidad. «Hoy tenemos un nombre: ‘bullying’. También información. Y, además, el 94% de los españoles considera que el acoso escolar es un tema de gran importancia en el que toda la población debe involucrarse». A este respecto, la secretaria de la asociación NACE ha añadido: «Este último dato es muy significativo porque antes no se hablaba del acoso escolar. A partir de aquí, ya podemos empezar a caminar en la buena dirección».

Acoso psicológico

La encuesta, que se ha realizado sobre un total de 2019 personas, de las cuales, 1369 son madres y padres, 370 son docentes y 218 jóvenes de entre 18 y 24 años, desvela que 1 de cada 4 españoles aseguran que sus hijos han sufrido «bullying» en alguna ocasión. El 65% afirma que el acoso ha sido de tipo psicológico. Y los progenitores percibieron ciertos cambios en sus menores: el 60% declara que estaba más triste y el 43% que no quería ir al colegio.

«El acoso verbal se ha normalizado. El ‘bullying’ psicológico es muy alto porque todos los acosos tienen componente psicológico», ha explicado Cabestany. «El acoso de exclusión es, sin embargo, el más oculto -ha continuado-. Y cuesta más que los profesores lo detecten. Es cuando el acosado se esconde, se aísla, se automargina. Y no precisamente por su culpa».

En este sentido, los progenitores y docentes tienen ciertas claves que pueden utilizar para saber si su hijo o estudiante es víctima. Tal y como ha explicado la experta, se basa en la regla CCC (cuerpo, carácter, campanas), para progenitores, y CCCC (cuerpo, carácter, campanas, costumbres) para docentes. La primera C hace referencia al cuerpo del niño (se pone capuchas, se tapa más de la cuenta, miran al suelo, arrastran los pies…); la segunda al carácter (el niño que sufre acoso está más irritable, el brillo de la mirada lo pierden, lloran, tienen alteraciones con el sueño o las comidas, etc.); la tercera a las campanas o novillos (es decir, el absentismo escolar) y la cuarta a la costumbre (es decir, los docentes ven que el niño llega tarde a clase porque no quiere coincidir con los acosadores en las escaleras o pasillos del colegio o piden ir al lavabo a deshoras porque evitan ir en el recreo o se acercan mucho al profesor).

Niños «tiranos»

En cuanto a las causas del acoso, 7 de cada 10 encuestados afirma que el problema radica en la familia. El 72% de los españoles piensan que los niños que ejercen «bullying» provienen de familias cuyos padres les dejan hacer lo que quieren. «No siempre pero es el perfil que puede degenerar en un acosador porque está acostumbrado incluso a maltratar a los padres (no violencia física pero sí psicológica) para salirse con la suya», ha dicho la docente.

A su vez, el 89% de los españoles piensa que cada vez se dedica menos tiempo a la educación de los hijos en casa. El dato aumenta si se les pregunta a los profesores, que lo creen en un 95% de los casos.

Precisamente, los docentes no lo tienen nada fácil a pesar de ser uno de los máximos protagonistas del acoso escolar porque es en el colegio dónde se produce. Su falta de formación provoca que el 77% considere que su carencia le impide afrontar esta situación. Además, el 76% de los profesores consideran que el «bullying» afecta mucho al desempeño de su actividad en el centro escolar y el 67% consideran que son ellos los responsables de gestionar estos conflictos.

Padres y profesores, juntos

Sin embargo, el 83% de los españoles cree que los profesores no tienen suficiente autoridad y no se les respeta, y el 85% de los españoles creen que los padres contribuyen a que a los profesores no se les respete.

«Esto es muy grave», ha advertido Carmen Cabestany, que ha insistido en la necesidad de que padres y docentes caminen de la mano. «Los niños tiene dos pies y dos manos. Para dar pasos firmes en la vida, deben caminar de una mano del profesor y, de la otra, de los padres. Si no tenemos esa unión clara, estamos causando un perjuicio al alumno e hijo», ha subrayado. La docente también ha señalado que los primero que dicen los padres de un posible acosador es: «Mi hijo no, quien ha dicho esto, donde está la prueba».

Llama especialmente la atención que el estudio contemple que el 95% de los españoles cree que las instituciones deberían incluir un protocolo de actuación frente al «bullying». Algo que ya existe. Tal y como ha explicado la secretaria de la asociación NACE, depende del director del centro activarlo. «Si el centro no tiene interés en que salga ese caso de acoso escolar, están sesgados los protocolos desde la base. Y si encima los profesores dicen que no han visto nada porque carecen de formación, el acosador niega acosar, los ‘chivatos’ se callan… El protocolo se cierra porque salen negativo. Esto es lo que sucede en la mayoría de los casos», ha alertado Cabestany, por lo que ha insistido en la necesidad de ver el acoso escolar como un problema social porque se da «en el ámbito de la administración».

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