El 20 por ciento de los adolescentes sigue creyendo que la homosexualidad es una enfermedad

La Razón.- El domingo es el Día Internacional contra la Homofobia y en este largo proceso de desconfinamiento hay que recordar que el colectivo LGTBI sigue siendo de los más vulnerables

La Organización Mundial de la Salud, la entidad que ahora determina nuestras vidas debido a la pandemia del coronavirus, consideraba que la homosexualidad era una enfermedad mental. Y no lo hacía en 1920, ni en 1960, ni siquiera en 1975. No fue hasta el 17 de mayo de 1990 que aceptaba que determinar como enfermedad cualquier opción sexual lejos de la heterosexualidad no tenía ninguna base científica, ni podía asociarse ningún problema para la salud. Desde ese día, el 17 de mayo pasó a convertirse en el Día Internacional contra la homofobia, ahora denominada contra la LGTBI-fobia.

La evolución de la opinión pública respecto a todas las cuestiones de género ha cambiado de forma radical en las últimas tres décadas. A mediados de los 80, los años de la Movida y la irrupción del sida, hasta un 54 por ciento de los españoles estaban en contra de la homosexualidad, y el acoso a este colectivo era asfixiante. Según la plataforma Cromosomax.com, este porcentaje ha bajado hasta el 9 por ciento en los últimos años, lo que demuestra el trabajo que se ha hecho estos años para normalizar una opción de vida que por sí sola no hace daño a nadie.

En estos difíciles meses de confinamiento y lenta desescalada, el Observatorio Contra la Homofobia de Cataluña ha recibido un total de 22 incidencias demostrando que el colectivo LGTBI sigue siendo uno de los más vulnerables. Según explica Eugeni Rodríguez, presidente de la asociación, “durante este confinamiento muchos han hecho el proceso de volver a encerrarse en el armario”, sobre todo en referencia a jóvenes y adolescentes que al estar confinados en sus casas con familias todavía intolerantes o desinformadas no han podido encontrar vías para expresar su forma de ser como sí tenían cuando podían ir fuera.

Esta sensación de incomprensión se multiplica para el colectivo trans que, según Rodríguez, “están teniendo que convivir en muchos casos con personas que no respetan su autodeterminación de género”. Además, según denunciaba la entidad, la violencia verbal en las redes sociales ha crecido respecto a este colectivo. “El odio se ha trasladado al único canal del que disponía, con mensajes de acoso, descrédito, descalificación o difusión de estereotipos negativos”.

Los datos de los Mossos d’Esquadra cuadran con estas incidencias y en este 2020 investigan hasta 35 denuncias por delitos de odio. En 2019, las denuncias llegaron a 119, lo que representó un 58 por ciento más que el anterior, un retroceso que demuestra que todavía queda mucho por hacer.

En toda España, las denuncias llegan a ser en torno a 40 al mes, según un informe presentado por la Federación Española de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB). El último caso ocurrió en Benidorm, cuando una mujer transexual fue agredida verbalmente por un policía que empezó a insultarla desde su coche.

Por este motivo, y a pesar de que no se podrá realizar ningún acto presencialmente, desde las redes y las plataformas de videoconferencia se realizarán todo tipo de actividades para celebrar un día y una lucha que parece lejos de poder acabarse. Entre otros, por ejemplo, se podrán ver conciertos de Rocío Saiz y DJ Xols en zoom, con una sesión con canciones pensada para la ocasión.

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