Dos menores absueltas por ‘bullying’ pese a la agresión probada y las amenazas de muerte

Fuente: La Vanguardia
Fecha: 04/05/2018

El juez consideró probada una falta leve, pero esta prescribió porque la Fiscalía lo comunicó tarde

El retraso en la comunicación de la fiscalía al juzgado ha motivado la absolución de dos menores en Madrid por bullying a pesar de existir hechos probados de la agresión y del calvario de la víctima. Bajo amenazas como “Para qué pegarte si puedo hacerte la vida imposible”, dos menores de Madrid convirtieron en un infierno continuado la adolescencia de María, una joven de 15 años cuyo nombre es falso y que desde los 13 fue objeto de bullying por las acosadoras.

Los hechos llegaron hasta el juzgado de menores número 6 de Madrid en cuya sentencia se estipula que no hay pruebas de que las menores acusadas cometieran un delito de coacciones y otro de amenazas. Por contra sí se reconoce como probada una agresión física en mayo de 2016 hacia la víctima pero la jueza considera que el delito ha prescrito ante la indignación de los familiares que han relatado lo sucedido a Atresmedia.

El ataque se produjo en las fiestas del barrio de Hortaleza (Madrid) en mayo de 2016. Según relata la jueza, la víctima fue golpeada en la cara por parte de una de las acusadas. La agresión no fue menor, como demuestra el hecho de que las agresoras “incluso mostraron fotografías de sus manos rotas en las redes sociales”, provocando a la víctima hematomas en la frente.

Sin embargo este ataque fue considerado como una falta leve que prescribe en tres meses, un tiempo que ya había pasado cuando la fiscalía se lo comunicó al juzgado seis meses después de la agresión. Esa demora ha provocado la absolución de la agresora.

La desazón de la víctima no acaba ahí ya que, el día después de celebrarse el juicio, una de las chicas absueltas enviaba mensajes a un grupo de Whatsapp en el que decía frases como “hacemos un agujero de su tamaño, le damos un palazo en la cabeza, la metemos y la enterramos. Me pido darle el palazo” o “el día que explote no voy a parar hasta que no la vea muerta”.

Y las amenazas se consumaron. La última agresión a María se produjo cuando ella volvía del colegio. Sus agresoras la estaban esperando y, según cuentas los padres, le dieron una brutal paliza aunque a la niña le dio tiempo a llamar al telefonillo y avisar a sus padres de lo que estaba pasando. “Cuando descolgué lo único que oía eran los gritos de mi hija”, explica la madre de María.

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