Devermut: “Internet es un arma de doble filo para los discursos de odio”

La Vanguardia.- Madrid, 10 feb (EFE).- “Internet es un espacio peligroso, pues, aunque ayuda a mucha gente a abrir su mente, también permite lanzar mensajes de odio que pueden hacer mucho daño”, ha afirmado a Efe Devermut, una pareja de chicas que utilizan los recursos de la web para visibilizar y normalizar el colectivo LGBT+.

Marta y Sara son los nombres que se esconden detrás de Devermut, una cuenta de Youtube con cerca de 300.000 suscriptores que tiene como objetivo “dar herramientas” -recomendaciones de artículos y libros o reseñas de otras cuentas sobre el mismo tema, entre otras-, a sus seguidores para que se documenten y puedan debatir “los argumentos misóginos u homófobos que se lanzan tanto en Internet como fuera”.

Estas jóvenes, junto a otros siete creadores de contenido en Youtube, conforman el equipo de “embajadores” de la segunda edición del proyecto #SomosMás, lanzado por Google España para sensibilizar y prevenir contra los mensajes de odio, la violencia y la radicalización entre los jóvenes en Internet.

El canal Devermut surge “en el sofá de casa hace casi tres años, cuando nos enteramos de un suceso trágico: un niño que se había suicidado porque en el colegio le llamaban ‘maricón’…”, han explicado.

Aunque al principio el proyecto estaba encaminado a “ir a colegios y hablar directamente con los adolescentes”, Internet les ha supuesto una ventana hacia un público joven “sobre todo femenino, con un interés muy fuerte en todos estos temas”.

Devermut se nutre con más de 130 vídeos, entre los que figuran títulos como “Si nos tocan a una, nos tocan a todas”, “Mamás lesbianas o bisexuales”, “¿Chicas o chicos?” o “Diccionario LGBT+”, lo que ha convertido a Marta y Sara en “el referente que nosotras no tuvimos” entre el colectivo homosexual.

“La web es un arma de doble filo, pues nos permite abrirnos y llegar a mucha gente a la que antes no podíamos, pero existe el riesgo de que, bajo un anónimo, se lancen y difundan rápidamente discursos radicalizados y de violencia”, ha insistido la pareja.

Las personas LGTB+, los musulmanes y las mujeres son los colectivos que más sufren el discurso de odio en Internet, según datos del Consejo Europeo, aunque estas ‘influencers’ coinciden en que “nosotras sufrimos más por ser mujeres que por lesbianas, ya que se penaliza la libertad de la mujer”.

Otra herramienta fundamental que utilizan para transmitir mensajes en Internet es el humor, que se convierte en polémica cuando “intenta hacer reír con chistes sobre colectivos prohibidos”.

En su opinión, “el humor es divertido cuando es horizontal: es decir, te metes con tu misma categoría, o de abajo a arriba; pero no cuando es al revés”, ha señalado la pareja, para la que “por ejemplo, un hombre blanco puede hacer humor con el colectivo de los blancos, pero no con quienes sufren la opresión, que en este caso serían los negros”.

Las ‘youtubers’ han concluido que “al final, el discurso del amor gana al discurso del odio” en Internet y han puesto como ejemplo de ello la creciente aceptación del colectivo LGBT+, ya que “al principio costó mucho concienciar, pero ahora hemos conseguido que esté muy mal visto y que sea ya políticamente incorrecto llamar a una mujer ‘bollera’ en su cara”.

Aún así, “sigue existiendo gente, a quienes les da miedo este pensamiento” y que “se dedica a frenar los movimientos sociales por la libertad y aceptación que se promueven en Internet”, pero “por lo general, las nuevas generaciones son cada vez son más libres”. EFE

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