Bessie Coleman, la primera piloto de ascendencia afroamericana

Fuente: El País
Fecha: 26/01/2017

La lucha de Bessie Coleman (1982-1926) para convertirse en la primera aviadora de ascendencia afroamericana, inspiró a toda una generación de hombres y mujeres afroamericanos. Este jueves Google le rinde homenaje con un Doodlepor el 125 aniversario de su nacimiento. Se mudó a París para convertirse en piloto, ya que ninguna escuela de Estados Unidos la admitía debido a su raza y género, y fue la primera mujer que obtuvo una licencia de aviación internacional de la Fédération Aéronautique Internationale.

Aunque Bessie Coleman no vivió para cumplir su sueño de fundar una escuela de aviación para negros, ni logró su último deseo de que su vida llegara al cine, fue un gran ejemplo. Como dijo el teniente William J. Powell: “Debido a Bessie Coleman, hemos superado lo que era peor que las barreras raciales. Hemos superado las barreras dentro de nosotros y nos hemos atrevido a soñar”.

Nacida en Texas, Bessie Coleman fue la décima de una familia de 13 hijos. Caminaba cuatro millas todos los días para ir una pequeña cabaña de madera que hacía de colegio y donde  descubrió su pasión por la lectura y destacó en matemáticas.

A los 23 años, se mudó a Chicago. Estudió manicura en una escuela de belleza y en un año se convirtió en la mejor esteticista de la Chicago negra. Allí, escuchando anécdotas de los soldados que regresaban de la Primera Guerra Mundial se interesó por la aviación, pero ninguna escuela estadounidense la admitió por ser mujer y negra. “Siguiendo el consejo de Robert Abbott, propietario del Chicago Defender y uno de los primeros millonarios afroamericanos, Bessie Coleman decidió aprender a volar en Francia”, relatan en el canal estadounidense especializado en historia American Experience.

Después de cinco años, en los que estudió francés, se mudó a París. Siete meses más tarde, se convirtió en la primera mujer piloto de ascendencia afroamericana y nativa americana. Cuando Coleman regresó a los Estados Unidos en septiembre de 1921, decenas de periodistas negros salieron a su encuentro, aunque los blancos aún la ignofaban, según una web dedicada a su biografía. El Air Service News señaló que Coleman se había convertido en “una aviadora de pleno derecho, la primera de su carrera”.

Bessie Coleman enfrentó muchas dificultades en Estados Unidos para conseguir un empleo como aviadora. Por fin logró dedicarse a hacer vuelos de exhibición y llegó a ser financiada por la asociación Negro Welfare League. Fue haciendo pruebas para uno de estos espectáculos que le llegó la muerte. El 30 de abril de 1926, cuando ensayaba una maniobra, el avión se salió de control y ella salió disparada. Bessie Coleman tenía 44 años. Su ataúd fue cubierto con la bandera de Estados Unidos y más de cinco mil personas fueron a despedir a esta mujer que quedó grabada en la historia.

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